
Debido a mi trabajo, llevo ya un tiempo leyendo información y teniendo presente lo que se conoce como «the quantum threat», o lo que es lo mismo, «la amenaza cuántica», y hoy quería hablar un poco de ese tema.
El evento ocurrió del 11 al 14 de octubre de 2022 y tuve la suerte de poder asistir. La ceremonia de apertura fue bastante larga, pero tuvo varios momentos emotivos. El primero fue cuando se proyectó el video de apertura después de unos segundos en los que la sala se puso en negro absoluto a la vez que se empezaba a escuchar el zumbido inicial que iba subiendo de intensidad, y las voces en off intercambiando mensajes, típicas de misiones espaciales. Enseguida se vio proyectada una Tierra que daba vueltas en las 6 pantallas gigantes que había en la sala, para a continuación dar paso a la explosión de colores, movimiento, y referencias a los últimos hitos vividos por Ethereum en los últimos 3 años, desde que se celebró la Devcon anterior: NFTS, DeFi, rollups, y cómo no, el Merge, que ocupó gran parte de la presentación, con los 2 osos blanco y negro, simbolizando la capa de consenso y la capa de ejecución, bailando y juntando las manos en una explosión que daría lugar al oso panda que representa a la nueva versión de Ethereum, en la que PoS ya ha sido activado. El video dedica sus últimos segundos a hacer un pequeño tributo a las comunidades ETH en América Latina, poniendo énfasis, como no, en ETH Colombia, y haciendo un repaso colorido por Bogotá, sede de la Devcon VI, para finalizar con el mensaje de «Welcome Back to Devcon«.
Versión de Mint: 17 Qiana. Escritorio Mate.
A veces tareas sencillas en Windows no resultan tan triviales en linux. No me gusta tener siempre el mismo fondo de escritorio, y tampoco me gusta tener que acordarme de cambiarlo cada cierto tiempo. Es algo que sencillamente me gusta que mi ordenador haga por mí. Es una tontería, pero me gusta que sea así, y el problema con el escritorio Mate de Mint es que no permite automatizar esta sencilla tarea; simplemente es una opción no contemplada en la interfaz de administración. El asunto es que Mate me gusta mucho, no quiero cambiar a otro tipo de escritorio más sofisticado porque este me resulta comodísimo, rapidísimo, sencillísimo, etc., así que me puse a darle vueltas y al final di con una versión de un script que hacía un bucle activo para realizar esta tarea periódicamente. Me pareció una locura tener un bucle activo solo para eso, así que lo modifiqué para que en vez de funcionar así, lo hiciera a través de una tarea cron.
El script:
# Carpeta con fondos que quiero rotar
DIR="/home/juanfer/Imágenes/fondos"
# Selección aleatoria de un fichero .jpg dentro de esa carpeta
PIC=$(ls $DIR/*.jpg | shuf -n1)
# Aquí está la magia: el comando gsettings es el que permite realizar el cambio de fondo, entre otras cosas
gsettings set org.mate.background picture-filename $PIC
Lo guardamos con un nombre adecuado, tipo cambiar-fondo.sh
, le damos permisos de ejecución, chmod 700 cambiar-fondo.sh
y lo añadimos a nuestro crontab (yo lo tengo cada 2 horas):
* */2 * * * /home/juanfer/scripts/cambiar-fondo.sh
Espero que le sirva de ayuda a alguien más 😉
Hace unos días un amigo me pasó una pequeña entrevista (menos de 15 minutos) que El Follonero le realizó a Julio Anguita en un programa dedicado a hablar sobre los problemas de la izquierda. Anguita dijo verdades como templos, la entrevista me pareció redonda, y decidí hacer un resumen de las frases e ideas que me gustaron más y publicarlo aquí.
Y aquí la entrevista completa:
El listado que mantenía quedó desactualizado demasiado pronto y en estos momento resulta innecesario, debido a que, según parece, en estos momentos la dirección suiza es bastante sólida. Ellos mismos mantienen un listado actualizado a diario de los mirrors (sitios espejo o sitios copia) en esta dirección:
El último artículo que escribí para elherbolario.com sobre el jengibre empieza así:
Normalmente cuando pensamos en ese nombre, jengibre, se nos viene a la cabeza esa “cosa” con forma rara que si la masticas por error, sabe a rayos, y poco más. Sin embargo se trata de una planta que tiene mucho que ofrecernos a todos los niveles, incluso a nivel estético, ya que si tenemos la suerte de verla en directo en época de floración seguramente quedemos gratamente sorprendidos de los espectaculares colores y tamaño de sus flores que, dependiendo de la especie, pueden ser rojas, amarillas, moradas, lilas e incluso algunas con colores mezclados. La planta puede llegar a medir hasta 1 metro de altura aunque lo habitual es entre 60 y 90 centímetros. Sus hojas son alargadas, de un verde intenso y el fruto es en forma de cápsula, muy colorado. En otras latitudes también es conocido como “kión”.
Puedes leeer el artículo completo en http://www.elherbolario.com/noticia/978/PLANTAS-MEDICINALES/jengibre.html
No quería poner ninguna foto porque no estoy de acuerdo en eso de que una imagen vale más que mil palabras, pero el otro día que salí con la bici me encontré ante este paisaje y aprovechando las miniclases que Narci, mi amigo fotógrafo, me dio hace no mucho, toqueteé un poco los mandos de mi modesta cámara y conseguí esta bonita foto.
Podría describirla con sólo unas cuantas palabras, pero no quiero. Prefiero preservarla inmaculada de verbo.
Hace poco compré una jarra de esas para filtrar el agua marca Brita y un paquete de filtros «Brita Maxtra» que me costó un buen pico. En las indicaciones informan que los filtros deben cambiarse al cabo de un mes, así que un mes después abrí un nuevo filtro, quité el antiguo, puse el nuevo y me quedé sin saber qué hacer con el filtro antiguo. Se trata de una cosa aparatosa hecha de plástico que dentro tiene un relleno que no sé qué es lo que contiene. Supuse que no sería tan terrible tirarlo a la basura (si fuese nocivo no se usaría como filtro de agua), pero me quedé con la duda, así que leí las instrucciones, busqué información por internet y finalmente averigué que en muchos países había puntos de recogida de este tipo de elementos para su correcto reciclaje, pero que en España no. Según la web de Brita:
Los usuarios de filtros de agua domésticos de BRITA de Alemania, Gran Bretaña, Irlanda, Francia y Suiza pueden devolver los cartuchos de filtro agotados a los vendedores o al distribuidor, quienes los devolverán a BRITA para reciclarlos.
Decidí contactar con su departamento de atención al cliente y consulté por las opciones de reciclaje para los filtros Brita en España, y en un correo muy amable me dijeron lo siguiente:
Buenos días Sr. /Sra.:
En primer lugar agradecerle la confianza depositada en nosotros y en
nuestros productos.
El reciclaje de los cartuchos BRITA se realizan en otros países a través
de un sistema propio de BRITA, en el caso de España estamos trabajando en
este proyecto para ponerlo en marcha en la mayor brevedad posible. Si hay
alguna novedad se publicará en la web.
Por ahora todos los filtros de Brita son reciclables y se han de depositar
en el contenedor de PLASTICOS.
Si necesita ampliar información o alguna aclaración no dude en ponerse en
contacto con nosotros.
Aprovechamos la ocasión para saludarle cordialmente.
Así que en España la única opción de reciclaje es utilizar el contenedor de plásticos, cosa que no está mal, pero podría ser mejor. Si alguien se anima a contactar con ellos para solicitar una mejor opción de reciclaje, su dirección de email es cpd-es [arroba] brita [punto] net y su número de atención al cliente 902 112 123.
Actualización 03/12/2014:
Ahora Brita ofrece esta solución para el reciclado de sus filtros:
http://www.brita.es/brita/es-es/cms/recycling_service.grid
Gracias a todos los que os preocupáis por estos temas.
Hoy, navegando, di con la versión online del conocido diario Le Monde, versión en castellano. Después de echar un vistazo a los breves contenidos publicados en la web en busca de referencias al último crimen cometido por Israel (me interesa saber la opinión de esta gran publicación), me pasé por la página de suscripción. Hace tiempo estuve suscrito y me picó el gusanillo de hacerlo otra vez, aunque no estaba del todo convencido ya que en estos momentos no tengo tiempo ni energía para dedicar a sus extensos artículos, sin embargo el texto que da pie a la suscripción casi termina por convencerme :
«En Le Monde Diplomatique creemos que informarse sigue siendo una actividad productiva, imposible de realizar sin esfuerzo y que exige una verdadera movilización intelectual. Una actividad tan noble en democracia, como para que el ciudadano decida dedicarle una parte de su tiempo y su atención. Si nuestros textos son, en general, más largos que los de otros periódicos y revistas, es porque resulta indispensable mencionar los puntos fundamentales de un problema, sus antecedentes históricos, su trama social y cultural, su importancia económica, para poder apreciar mejor toda su complejidad.»
.
Maldita sea, tengo que suscribirme un día de estos. No tendría ningún reparo si tuvieran una edición digital…
Aunque habitualmente no trabajo con Mac, de vez en cuando tengo que lidiar con alguno de ellos. No tengo nada contra estas bonitas máquinas, pero siempre he preferido la versatilidad de los PCs, cuestión de gustos. Últimamente me he encontrado con un problema bastante sorprendente viniendo de un sistema operativo tan avanzado como el OSX Snow Leopard: siempre que se borra un fichero, este va a la papelera de reciclaje sin que se pueda hacer nada para evitarlo. Después de mucho buscar por la red tuve que aceptar con bastante sorpresa que este sistema operativo no tenía nada parecido al útil CTRL+Suprimir que permite eliminar algo de forma definitiva en Windows.
La imposibilidad de borrar ficheros sin utilizar la papelera es más que un problema de intimidad o de ocupación innecesaria de disco (la papelera resulta realmente muy útil, sin embargo hay cosas que uno sabe con seguridad que no va a necesitar en un futuro, así que ¿para que seguir ocupando espacio con ellas?), el problema se vuelve más grave cuando se trata de unidades externas de poca capacidad como un pendrive con capacidad de -digamos- 1GB. El problema es que al eliminar un fichero de este dispositivo, OSX en realidad lo guarda en un fichero temporal dentro del mismo pendrive, lo que significa que si tengo un fichero guardado de 1GB y lo borro para poder grabar otra cosa en él, sencillamente no podré hacerlo porque el fichero de 1GB sigue ahí aunque no lo veamos. La única forma que hay de recuperar nuestro espacio es vaciando la papelera… ¿Pero y si en la papelera hay cosas que tal vez vaya a querer recuperar en un futuro? ¿no es posible -al menos- borrar ficheros selectivamente de la papelera?… NO, no es posible, así que el sistema operativo nos deja vendidos: o borramos la papelera entera o nos quedamos sin espacio en el pendrive.
Afortunadamente hay una solución. No es la solución ideal y seguramente no gustará mucho a quienes no estén acostumbrados a utilizar la consola, pero merece la pena conocerla, pues el contenido de nuestra papelera puede salvarnos de un desastre cuando menos lo esperamos y su contenido merece un respeto. La solución es bien sencilla :
1. Abrir una consola (Aplicaciones > Utilidades > Terminal.app)
2. Cambiar al directorio en el que reside el pendrive, que estará bajo /Volumes : cd /Volumes/PendriveJuan/ (atención a las mayúsculas y minúsculas). El nombre del dispositivo que buscamos es el que se muestra automáticamente en el escritorio al insertarlo. Si dudamos, cd /Volumes > ls nos dará un listado de los dispositivos disponibles.
3. Utilizar el comando rm (remove) para eliminar los ficheros deseados. Este comando se salta por completo a la papelera de reciclaje, así que acto seguido podemos cerrar la consola y guardar cuantos ficheros nuevos queramos en nuestro dispositivo dejando a buen recaudo el contenido de nuestra papelera de reciclaje.
Esperemos que Apple enmiende y pronto su estupendo OSX incorpore la posibilidad de saltarse la papelera de una manera más «a lo Mac» a la que tiene acostumbrados a sus seguidores.